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Danza contemporanea y Anarquía.

noviembre 13, 2009


Danza contemporánea y Anarquía.

“Considerar la ciencia con la óptica del artista y el arte con la óptica de la vida.”

Friedrich W. Nietzche.

Introducción.

La danza contemporánea es una técnica de baile, cuyos fundamentos se encuentran en el ballet clásico.  Nace como una contrapropuesta a  la uniformidad de movimientos, simetría corporal e ideología aristócrata del ballet clásico, que desde su origen en Italia en el siglo XIV mantiene como paradigmas.

Es la antítesis del ballet clásico y como tal revolucionó el ámbito dancístico  a principios del siglo XX con Isadora Duncan, Ruth SAint- Denis y Ted Shawn y termina de desarrollarse plenamente netre los años 1925 y 1960, a partir de la obra de tres gigantes: Martha Graham, Mary Wigman y Doris Humprey. Entre las innovaciones se encuentran: el abandono de las zapatillas convencionales y las zapatillas de punta. Con la finalidad de producir en el ejecutante un contacto consciente y directo, entre el hombre y la tierra –hablando metafóricamente- ya que, las clases y, presentaciones en el escenario continúan realizándose en salones y escenarios adecuados a la práctica de dicha actividad. Otra de las innovaciones es una mayor libertad de movimiento corporal, en especial del torso.

 

La danza contemporánea como una técnica artística surgida en la modernidad y dentro del sistema capitalista, también sufre el impacto de la división del trabajo; por lo que, existen diversas técnicas dentro de la danza contemporánea. Entre ellas se encuentran: técnica Limón, Graham, realease, entre otras.

La división del trabajo (sexual, en primera instancia) que acaeció desde la aparición del homo sapiens sapiens sobre la faz de la tierra y  que ahora el modo de producción capitalista subsume y exponencia con su dinámica maximizadora de ganancias y enajenación total del ser humano;  tiende a exponenciar en el individuo una disociación entre lo espiritual y lo corporal.

El método de estudio del que parte el anarquismo es el materialismo histórico. Está   ideología teórico-práctica contraria a ideología  idealista  que influencia a la mayoría de personas que se desenvuelven en la sociedad hegemónica realmente existente, es decir,  el  capitalismo neoliberal globalizado;  pugna por una reunificación del cuerpo, la mente y el espíritu. Con la intensión de que los individuos desarrollen sus capacidades al máximo.

La premisa base del anarquismo es la libertad material. En esa libertad se sustentarán los demás tipos de libertades: política, cultural, social, de credo, ideológica, corporal, mental y espiritual.  Aunque, Fernando de Tárrida defendía a ultranza un anarquismo sin adjetivos. En los hechos existen diversas ramificaciones teórico-prácticas: anarco-comunismo, anarco-sindicalismo, mutualismo y anarco-individualismo.

Justificación.

La danza contemporánea es una técnica corporal artística y, como tal, obedece a patrones estéticos histórico-sociales. Como expresión artística pragmática, requiere un complemento teórico que permita describirla, analizarla y criticarla. Por eso, se unificará, en el presente ensayo  con el anarquismo, el cual permite una visión más amplia; no sólo del arte, sino, de la vida natural y social.

La danza contemporánea desde la perspectiva del ejecutante y espectador es subjetiva para ambos. . El bailarín es un individuo autónomo que puede ejecutar un “solo” o estar acompañado de un conjunto de bailarines, pero, no deja de lado su individualidad autónoma y consciente, sino, que la potencia con los demás bailarines, individuos también, autónomos y conscientes. Es aquí donde el anarquismo al ser una concepción ideológica que parte del individuo-social-autónomo y consciente, célula de la sociedad,  se complementa con la danza contemporánea logrando por unos instantes una unión corporal, mental y espiritual en el escenario. Por otro lado, aún dentro de la sociedad capitalista causante de la atomización social y fragmentación individual de  los seres humanos  se pude volver a niveles cognoscitivos y sensoriales primigenios que alguna vez sentimos en el seno materno.  Con esto  no  se pretende decir que si todos bailáramos danza contemporánea, podríamos “lograr la libertad y felicidad”, es solo una parte importante de ellas. [1]

Sum ergo cogito, cogito ergo sum.

(soy, luego pienso; pienso, luego soy)[2]

Para que el hombre exista “necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión, etc.;  por tanto, la producción de los medios de vida inmediatos, materiales y por consiguiente, la correspondiente fase económica de un pueblo o de una época es la base a partir de la cual se han desarrollado las instituciones políticas, las concepciones jurídicas, las ideas artísticas e incluso las ideas religiosas de las que mujeres y hombres,  con arreglo a la cuales deben, por tanto, explicarse, y no al revés, como hasta entonces se había venido haciendo”[3] Partiendo del mundo ideal al real o de lo abstracto a lo concreto.

De esto último, se desprende la idea en algunos casos tangible de que al poseer la libertad material es más sencillo acceder a las demás libertades: política, de expresión… La libertad es un todo, indivisible. No es posible suprimir en ella una parte sin destruirla en su conjunto. Por tanto, la danza contemporánea, como una rama, de las muchas que tiene el árbol de la ciencia y arte, sólo la realiza una pequeña parte de la población, representada por la pequeña burguesía y burguesía. Aún en estas mismas clases existe un filtro social y cultural, que hace de la danza contemporánea un arte clasista y elitista.

Cuerpo.

A partir del surgimiento del modo de producción capitalista se ha ejercido desde la burguesía al resto de la población,  una disociación a ultranza en el seno del individuo humano afectandolo  de forma mental, corporal y espiritual  con una finalidad maquiavélica: divide y vencerás. Pero, la división de clases no es propia del capitalismo. En modos de producción pre-capitalistas ya existía.

El individualismo-competitivo que subsume a la “gran masa” de seres humanos es el producto de la ideología burguesa competitiva, porque es ella – la burguesía- la que detenta el poder material y, dicta lo que se debe producir, distribuir y consumir. De ahí se deduce que la estética corporal, social, cultural, arquitectónica e incluso la moda en el vestir están dictadas por la clase capitalista.

El cuerpo es visto como una mercancía más, solo que está es la mercancía par excellence, ya que, es la que produce plusvalor. Al existir el fetiche de las mercancías en  la fuerza de trabajo se da “una cosificación de las personas y una cosificación de las cosas”[4] El hombre se  convierte en el apéndice de la máquina. En siglo XX y XXI, una gran parte de los trabajadores han sido sustituidos por tecnología implementada en los medios de producción: robótica, cibernética e informática, entre otros adelantos científicos.

Pero, la cuestión no es analizar el impacto de la tecnología en los medios de producción. Si no las implicaciones que conlleva el uso de estas –tecnologías-  en el consumo inmediato de los individuos. Y de cómo,la enajenación tiende a cosificar el cuerpo, entregando su esencia a las cosas, a grado tal, que las personas que tienen acceso a la tecnología, perciben que, sin ciertos objetos (gadgets, ipods, palms, lap tops) artificialmente creados por la sociedad del consumo no pueden actuar libremente,  y los adoptan como “extensiones de su cuerpo”. Creando así, individuos individualizados fragmentados e individuos-sociales atomizados.

Anarquismo  y Danza contemporánea.

Comentario a manera de conclusión.

El anarquismo pugna “por la emancipación integral del individuo. Emancipar al individuo es aumentar su valor, dando a sus aptitudes, a sus facultades, toda la suma de su desenvolvimiento.”[5] Por lo anterior, el anarquismo  se diferencia de otras concepciones (comunismo, socialismo), por que pretende la desaparición de toda autoridad terrenal y metafísica, con una revolución hecha por los individuos y no por las masas.

He aquí, expresado por Ricardo Flores Magón, lo que significa el arte desde la perspectiva anarquista: “Eso del arte por el arte mismo es un absurdo y sus defensores han crispado siempre mis nervios. Siento por el Arte tan reverente admiración y amor, que me  lastima verlo prostituido por personas que no teniendo el poder de hacer sentir a otras lo que ellas sienten, y hacerlas pensar lo que ellas piensan, ocultan su impotencia bajo el mote de ´Arte por el Arte mismo´;´ pero afortunadamente el número de defensores del ´Arte por el arte mismo es despreciable, y no hay peligro de que el Arte jamás zozobre en sus aguas turbias. La vida  con su miríada de manifestaciones , está en contra de esa escuela absurda, y mientras el hombre continúe siendo un ser construido con sangre y nervios, con corazón y cerebro, el Arte tendrá que existir, el Arte genuino… con significación y fondo, verdadero y bello”[6]

Al final, la historia nos ha demostrado que: más que una revolución material se necesita una revolución mental, espiritual y corporal. La danza contemporánea, permite la reunificación de los individuos (por unos minutos si se quiere) puesto que, es una práctica artística en la cual se utilizan las capacidades individuales al máximo. Y así se vive en el instante en que se realiza un jetté, un grand battement o, alguien está en un escenario realizando una coreografía. El universo se detiene a contemplar el baile. Se apodera del bailarín el espíritu dionisiaco. “Al sentimiento trágico que animaba sublimes lamentaciones de Prometeo sucede ahora una resignación tranquila y risueña, el desdén por la vida individual ante la visión de una resignación universal, perenne, eternamente joven”[7]

Juan Carlos Pérez Cortés.      LIBERTAD Y FELICIDAD.

Bibliografía.

  1. Bakunin, Mijail. Escritos filosófico-políticos, tomo I. Crítica de la sociedad existente. Madrid, España. Editorial Jucar. 1973.
  2. Flores Magón, Ricardo. Epistolario revoluicionario e íntimo. México. Editorial Antorcha. 1983.
  3. Malato, Carlos. Filosofía del anarquismo. Editorial Jucar. Madrid, España. 1973.
  4. Nietzsche, Friedrich W. La ciencia jovial [La gaya scienza] Colofón S.A. Madrid, 2001.
  1. Nietzche, Friedrich. El origen de la tragedia. Porrúa. México. 2006.
  1. Marx, Karl. El capital. Tomo I. FCE. México 2002.
  1. Marx, Karl. Obras escogidas, tomo III. Editorial PROGRESO. URSS. 1976.
  2. Adshed- Landsdale. Historia de la danza una introducción. Conaculta INBA. México.
  3. Marchán Fiz, Simón. De la ilustración a la crisis del estructuralismo. Colección punto y línea. Madrid. 1982.
  4. Camacho Quintos, Patricia. Danza y Box:bálsamo y herida. INBA. 2007.

[1] Bakunin, Mijail. Escritos filosófico- políticos. Tomo I crítica de la sociedad existente.

[2] Nietzsche, Friedrich W. La ciencia jovial [La gaya scienza] Colofón S.A. Madrid, 2001. P.265. “Para el año nuevo. –sigo viviendo, sigo pensando: tengo que seguir viviendo, porque tengo que seguir pensando. Sum ergo cogito; cogito ergo sum.

[3] Marx, Karl. Obras escogidas, tomo III. Editorial PROGRESO. URSS. 1976. P 171.

[4] Marx, Karl. El capital. Tomo I. FCE. México 2002. “el fetichismo de la mercancía”

[5] Malato, Carlos. Filosofía del anarquismo. Biblioteca Jucar de política. Madrid. P. 40

[6] Flores Magón, Ricardo. Epistolario revolucionario e íntimo. Tomo I. Ed. Antorcha. México. 1983. P. 22

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A la mujer (segunda parte)

noviembre 3, 2009

Ricardo Flores Magón expone estas formas de degradación física, mental, espiritual y moral en el mismo texto de a la mujer:

“Bajo el imperio de la injusticia social en que se pudre la humanidad, la existencia de la mujer oscila en el campo mezquino de su destino, cuyas fronteras se pierden en la negrura de la fatiga y el hambre o en las tinieblas del matrimonio y la prostitución.
Es necesario escudriñar página por página de ese sombrío libro que se llama la vida, agrio zarzal que desgarra las carnes del rebaño humano, para darse cuenta exacta de la participación de la mujer en el universal dolor.
El infortunio de la mujer es tan antiguo, que su origen se pierde en la penumbra de la leyenda: en la infancia de la humanidad se consideraba como una desgracia para la tribu el nacimiento de una niña. La mujer labraba la tierra, traía leña del bosque y agua del arroyo, cuidaba el ganado, ordeñaba las vacas y las cabras, construía la choza, hacía las telas para los vestidos, cocinaba la comida, cuidaba los enfermos y los niños. Los trabajos más sucios eran desempeñados por la mujer. Si se moría de fatiga un buey, la mujer ocupaba su lugar arrastrando el arado, y cuando la guerra estaba entre dos tribus enemigas, la mujer cambiaba de dueño; pero continuaba, bajo el látigo del nuevo amo, desempeñando sus funciones de bestia de carga … Humillada, menospreciada, atada con las fuertes ligaduras de la tradición al potro de una inferioridad irracional, familiarizada por el fraile con los negocios del cielo, pero totalmente desligada de los problemas de la tierra, la mujer se encuentra de improviso envuelta en el torbellino de la actividad industrial que necesita brazos, brazos baratos sobre todo, para hacer frente a la competencia provocada por la voracidad de los príncipes del dinero y echa garra de ella, aprovechando la circunstancia de que no esta organizada con las de su clase para luchar con sus hermanos los trabajadores contra la rapacidad del capital… A esto se debe que la mujer, aun trabajando más que el hombre, gana menos, y que la miseria, y el maltrato y el menos precio son hoy, como lo fueron ayer, los frutos amargos que recoge por toda una existencia de sacrificio. El salario de la mujer es tan mezquino que con frecuencia tiene que prostituirse para poder sostener a los suyos cuando en el mercado matrimonial no encuentra a un hombre que la haga su esposa, otra especie de prostitución sancionada por la ley y autorizada por un funcionario público, porque prostitución es y no otra cosa, el matrimonio, cuando la mujer se casa sin que intervenga para nada el amor, sino sólo el propósito de encontrar un hombre que la mantenga, esto es, vende su cuerpo por la comida, exactamente como la practica la mujer perdida, siendo esto lo que ocurre en la mayoría de los matrimonios. .. ¿Y que podría decirse del inmenso ejército de mujeres que no encuentran esposo? La carestía de los artículos de primera necesidad, el abaratamiento cada vez más inquietante del precio del trabajo humano, como resultado del perfeccionamiento de la maquinaria, unido todo a las exigencias, cada vez más grandes, que crea el medio moderno, incapacitan al hombre económicamente a echar sobre sí una carga más: la manutención de una familia. La institución del servicio militar obligatorio arranca del seno de la sociedad a un gran número de varones fuertes y Jóvenes, merma también la oferta masculina en el mercado matrimonial. Las emigraciones de trabajadores, provocadas por diversos fenómenos económicos o políticos, acaban por reducir todavía más el número de hombres capacitados para contraer matrimonio. El alcoholismo, el juego y otros vicios y diversas enfermedades reducen aun más la cifra de los candidatos al matrimonio. Resulta de esto que el número de hombres aptos para contraer matrimonio es reducidísimo y que, como consecuencia, el número de solteras sea alarmante, y como su situación es angustiosa, la prostitución engrosa cada vez más sus filas y la raza humana degenera por el envilecimiento del cuerpo y del espíritu.
Compañeras: este es el cuadro espantoso que ofrecen las modernas sociedades. Por este cuadro veis que hombres y mujeres sufren por igual la tiranía de un ambiente político y social que esta en completo desacuerdo con los progresos de la civilización y las conquistas de la filosofía.”

Esta vez, se recurrió a una cita textual extensa; para poder cotejar el análisis que hace Ricardo Flores Magón de la situación femenina en el sistema capitalista y en otros modos de producción y; de las contrariedades, prejuicios, degradaciones, humillaciones y explotaciones, a las que se ve y ha visto expuesta; con el análisis que Karl Marx hace en el tomo I, capítulo XIII Maquinaria y gran industria, del Capital, en el apartado tres: Consecuencias inmediatas de la industria mecanizada para el obrero, apartado a) apropiación por el capital de las fuerzas de trabajo excedentes. El trabajo de la mujer y del niño. Es necesario apuntar, que el cotejo del texto de Ricardo Flores Magón con el otro, de Karl Marx, no quiere decir que el primero de los dos autores antes señalados tenga una filiación marxista. Simplemente se hace un análisis en base a la crítica de la economía política, especificando la forma en que se extrae plusvalía por medio de la explotación de la mujer y el hombre. Plusvalía que puede ser absoluta, aquella que es producida mediante la prolongación de la jornada de trabajo; y relativa, que se logra reduciendo el tiempo de trabajo necesario, con el consiguiente cambio en cuanto a magnitudes entre ambas partes de la jornada de trabajo.
Ricardo Flores Magón, sintetiza en el texto “A la mujer” toda una concepción que se ha tenido desde siempre con respecto a la situación femenina desde los albores de la humanidad, pero, aún va más allá cuando describe de forma concienzuda el rol de la fuerza de trabajo femenina dentro de la sociedad capitalista; abaratando la fuerza de trabajo en general (hombres y mujeres) y contribuyendo al aumento del grado de explotación. Es importante notar que debido a la situación fisiológica de la mujer, es, para los dueños de los medios de producción (capitalistas), ejercer una mayor explotación corporal y espiritual con las mujeres; con esto sólo se destaca la mayor propensión al ultraje femenino de parte del capitalista, no significando que el hombre no lo padezca.

A la mujer. Primera parte.

octubre 11, 2009

A la mujer.

El anarquismo en el tema de la mujer es una de las ideologías màs avanzadas en cuanto a su contenido de igualdad, libertad y fraternidad para con las mujeres y hombres, en la cual se desglosan otras tantas igualdades o complementariedades, que sería un término más correcto. Michel Proudhon definía así la relación existente entre la mujer y el hombre: “El hombre y la mujer pueden ser equivalentes, no son iguales”[1]

Ricardo Flores Magón luchaba por la libertad de la sociedad humana basada en la igualdad económica, no dejando de lado a la mujer y, así lo expresa en el escrito del 24 de septiembre de 1910 que se titula “A la mujer”. En el  texto continúa con su postura incendiaria hacia la sociedad establecida, pero esta vez lo hace  con un llamado a las “compañeras” (mujeres), las cuales representan la otra mitad de la especie humana. Y como  tales,  las incita a tomar las armas para destruir  desde sus cimientos económicos el sistema capitalista, ya que, éste no sólo afecta al hombre como género, sino, incluso recae con más despotismo y salvajismo sobre las mujeres.

Una más de las instituciones que se ha adecuado al capitalismo es la familia patriarcal (falocéntrica), y esa es una más de las razones por las que la imposición autoritaria a la mitad femenina  de la especie humana, sea más despótica.[2] He aquí un fragmento escrito por Ricardo Flores Magón  dedicado a la situación de la mujer. Expresa de forma elocuente las diversas manifestaciones de opresión y represión a las que se ve sujeta la mujer en el sistema capitalista.

“¿Sois obreras? Por el sólo hecho de ser mujer se os paga menos que al hombre y se os hace trabajar más, tenéis que sufrirlas impertinencias del capataz y amo, y si además sois bonitas, los amos asediaran vuestra virtud, os cercaran, os estrecharan a que les deis vuestro corazón, y si flaqueáis, os lo robaran con la misma cobardía con que os roban el producto de vuestro trabajo” [3]

El matrimonio monogámico paternalista machista, es un producto de miles de años de sometimiento de la mujer al hombre. El capitalismo lo vino a subsumir y exponenciar a su dinámica rapaz de la propiedad privada; donde la mujer mediante un contrato “divino” y estatal pasa a ser propiedad del marido que la d-esposa. La prostitución que es una práctica antediluviana, de igual forma se ha agravado al considerar el cuerpo humano como una mercancía más:  cualquiera que detente cierta cantidad de dinero para poder cubrir el costo del cuerpo puede acceder a él; también, el vagabundeo ha aumentado. Y, esas prácticas se han agudizado gracias al deterioro de las sociedades en las que nos desarrollamos.


[1] Bernard, Thomas. Ni dios ni amo, los anarquistas. Editorial  extemporáneos. México. 1970. P. 144.

[2] Marx K. La ideología…. P. 34.  “Esta conciencia gregaria o tribal se desarrolla y perfecciona después, al aumentar la producción, al acrecentarse las necesidades  y al multiplicarse la población que es el factor sobre el que descansan  los dos anteriores. De este modo, se desarrolla la división del trabajo, que originariamente no pasaba de la división del trabajo en el acto sexual  y, más tarde,  de una división del trabajo introducida de un modo ´natural´ en atención a los dotes físicos (por ejemplo, la fuerza corporal), a las necesidades, las coincidencias fortuitas, etc., etc. La división del trabajo sólo se convierte en verdadera división a partir del momento en que se separan el trabajo físico y el intelectual. […] Con la división del trabajo, que lleva implícitas todas estas contradicciones y que descansa, a su vez, sobre la división natural del trabajo en el seno de la familia y en la división de la sociedad en diversas familias contrapuestas, se da, al mismo tiempo, la distribución y, concretamente, la distribución desigual, tanto cuantitativa como cualitativamente, del trabajo y sus productos; es decir, la propiedad, cuyo primer germen, cuya forma inicial se contiene ya en la familia, donde la mujer y los hijos son los esclavos del marido. La esclavitud, todavía muy rudimentaria, ciertamente, latente en la familia, es la primera forma de propiedad, que, por lo demás, ya aquí corresponde perfectamente a la definición de los modernos economistas, según la cual es el derecho a disponer de la fuerza de trabajo de otros. Por lo demás, división del trabajo y propiedad privada son términos idénticos: uno de ellos dice, referido a la esclavitud, lo mismo que el optro, referido al producto de esta.”

[3] Flores Magón, Ricardo. Regeneración…. p.235.