Posts Tagged ‘Santa Muerte’

Juventud

noviembre 27, 2010

Desde mi individualidad, con pleno uso de mi voluntad y mi PODER físico, mental y espiritual que me otorga la juventud, escribo el siguiente texto en defensa del derecho natural de ser joven dentro de una sociedad caduca y conservadora que envejece a cada instante. En donde los señores del Dinero y la Autoridad son personas decrépitas,  incapaces por su senectud de ser rebeldes y cambiar tajantemente el mundo. Aunque me queda claro que hay jóvenes que profesan la misma fe por la decadencia que sus padres y sus abuelos.

Siglo XXI. Año 2010.  Capitalismo globalizado. Una nueva crisis mundial se cierne sobre el mundo. La sombra del fascismo retoma la forma de la incertidumbre y miedo de los indiviuos.   Se  levanta junto con los monstruos más profundos de la sociedad: xenofobia,  racismo,  exclusión, segregación,  intimidación, en una palabra:  violencia del hombre contra el hombre.

Las naciones emprenden campañas de  persecución, represión,  aislamiento y expulsión en contra de las minorías. Gitanos, turcos y africanos en Europa;  mexicanos y latinoamericanos en Estados Unidos.

En la política interna de cada país, van ganando poder los partidos políticos de ultra derecha, como es el caso del Tea Party de Estados Unidos, movimiento populista de corte WASP (White Anglo Saxon Protestant); el Rassemblent pour la République y Union pour un mouvement populaire, ambos de francia; the Party for Freedom en Holanda, el Partido Acción Nacional en México, entre otros. Todos y cada uno de ellos rememorando los tiempos míticos. La edad de oro primigenia, en donde todo era mejor.

Una de las minorías a la que no  hice referencia lineas arriba es la de los jóvenes. Nuevamente es un delito ser joven, como lo fue en la década de los 60. En México se han asesinado decenas de ellos en los últimos tres meses. No importa su condición económica, social, cultural o ideológica, lo mismo ha sido con estudiantes del TEC de Monterrey que con algunos que se recuperaban de su adicción a las drogas, mediante la terapia ocupacional que les proporcionaba el ser “lava- coches”. Nadie se salva.

En este caso existen dos tipos de muerte: una es la instantanea, producto de un disparo y, la segunda es más lenta, tiene que ver con un proceso degenerativo producto de las drogas y el alcohol, no olvidemos que la guerra que se está librando es contra el narcotráfico, “para que la droga no llegue a tus hijos” (super-mega sic) dice el gobierno federal.

Aunque existen las clásicas formas de enajenamiento: consumo de todo tipo de productos de mala calidad, como por ejemplo el futbol mexicano; medios de comunicación (televisión, radio, periodico), la religión -el ópio de los pueblos- , ahora aparecen sectas que hacen de la violencia un estandarte y  que reclutan a los famosos ninis: la de la Santa Muerte, Jesús Malverde y la de San Judas Tadeo. Nota: La religión yo la entiendo como una institución  mundana creada por los hombres para enajenar y abusar de lo espirital. Lo espiritual es, a mi parecer, el pináculo de la naturaleza interior de los hombres. Ambas son totalmente diferentes. Aquí critico la religión y su representante: la iglesia. No la espiritualidad de cada hombre y mujer.

El por qué de la persecución y aniquilamiento (no importa si  es uno, decenas, millares o millones, por el simple hecho de que se asesine a uno sólo, es motivo de mi INDIGNACIÓN, CORAJE Y PROTESTA; porque el siguiente podría ser yo) al parecer la vejez anquilosada comienza a padecer la paranoia de Herodes,  rey de la antigua Roma que mando a matar a todos los primogénitos de Jerusalem previniendo la aparición de uno de los más grandes revolucionarios de la historia:  Jesucristo, mismo que se adelanto a la Declaración de los Derechos humanos, del hombre  y del Ciudadano cuyo lema era igualdad, libertad y fraternidad,  al establecer la igualdad de los hombres ante Dios.

La paranoia es por parte de la clase capitalista y gobernante, se aseguran de forma malthusiana de que no vayan a existir en el futuro mentes pensantes, imaginativas y con una voluntad rebelde; que desafien su posición cómoda de parásitos sociales.

Este es un llamado a la juventud de MÉXICO Y DEL MUNDO: no demos tregua a que el conservadurismo y apatía de los viejos ideales nos contagie de su podredumbre. Emulemos las acciones que se están emprendiendo en los países desarrollados. Dónde miles y millones de personas, entre ellos los jóvenes, se manifiestan ante el menor intento por parte de la clase capitalista y los zánganos gobernantes de modificar un ápice de los derechos del trabajo y  la educación de la sociedad. Conquistas resultado  de la lucha de clases de todas las generaciones de trabajadores y estudiantes anteriores.

Ahora, más que nunca,  la sentencia de Octavio Paz cobra relevancia: Somos, por primera vez en nuestra historia, contemporáneos de todos los hombres.  Y por está razón no debemos dejar que el egoismo individualista metodológico nos embargue y cerremos los ojos ante la realidad que se nos presenta como un reto generacional. Debemos retomar la consigna de la década de los años sesenta de los jóvenes franceses “LA IMAGINACIÓN AL PODER”

Libertad y Felicidad.

Sábado 27 de noviembre de 2010. México, D. F.